MINI MAGNUM CHEESECAKE Y CHOCOLATE NEGRO

Al heladito fresquito y si es casero y está tan bueno como este espectacular helado de tarta de queso y chocolate negro ya puedes pasar una tarde de verano a gusto. Para hacerlo necesitarás unos moldes para helados, estos son para tamaños mini, pero también se pueden hacer en moldes de tamaño magnum normal. Yo os voy a poner los dos que yo tengo y que me parecen maravillosos porque son de silicona y se desmoldan facilisimamente. Son los siguientes:

Tras mostraros los utensilios que vamos a necesitar, vamos allá con la receta que es súper sencilla.

Ingredientes:

  • 90 grs de mascarpone o queso tipo Philadelphia.
  • 40 grs de nata de montar.
  • 1 cucharadita de eritritol.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 200 grs de frambuesas.
  • 85 grs de chocolate negro para cobertura.
  • 20 grs de aceite de coco.

Preparación:

En primer lugar, vamos a empezar batiendo el queso con la nata, el eritritol y la esencia de vainilla. Hay que batir de forma muy suave, solo necesitamos que se mezclen los ingredientes, pero no queremos que se corte la mezcla, así que batimos suavecito.

Seguimos con las frambuesas, las vamos a meter en el microondas durante dos minutos, y a continuación las trituramos. Si no os queréis complicar con la fruta y hacerla así, podéis tirar de mermelada, pero os aseguro que de esta forma queda genial.

A continuación, vamos a rellenar los moldes, primero ponemos una capa de la mezcla del mascarpone, encima una capa de la frambuesa triturada y terminamos con otra capa de la crema de queso.

Ya vamos a llevar los moldes al congelador mínimo durante dos horas. No olvidéis poner los palitos al molde, no sería la primera vez que me pasara, jajaja.

Tras haber pasado el tiempo de congelación vamos a preparar la cobertura de chocolate para poder desmoldar los helados y cubrirlos con la última capa que nos falta.

El chocolate lo ponemos al microondas con el aceite de coco y lo vamos calentando en tantas de 15 segundos hasta que veamos que quede derretido del todo.

Desmoldamos los helados y sumergimos en el chocolate, os cuajará pronto porque el helado estará muy frío y solidificará el chocolate. Cuando los tengáis todos podéis volver a guardar en el congelador, en algún recipiente que os venga bien hasta que vayáis a consumir.

Como veis, es bastante sencillo, la peculiaridad es tener un buen molde para que queden y desmolden genial.

Ya sabéis loquit@s, el delantal y a cocinar!!!

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